La vida son dos días y a veces le damos importancia excesiva a cosas que no deberían ser tan importantes.
Hay que priorizar lo importante,
y a otras cosas no darles esa importancia que no merecen.
Quien ha pasado por pérdidas
importantes, por divorcios, por problemas de salud, sabe valorar más lo
realmente importante, pues ni nada ni nadie somos eternos y la vida son dos
días y debemos disfrutar lo que podamos, de lo que tengamos, de cada momento…
Después de una mala racha y superados unos problemas de espalda, le comentaba a un amigo que pudiendo dormir y pudiendeo correr era feliz… No pedía más a la vida, quizás no pida más, pues el resto de las cosas dependen de mí.
Puedo pensar,
puedo escribir…
Puedo llorar,
puedo reír…
Puedo, puedo y puedo.
Ojalá pueda vivir…
Disfrutar de lo realmente importante,
cada vez lo valoro más.
El disfrutarlo,
depende de ti,
depende de mí.
Excelente reflexión! Cada instante de vida es un Don de Dios. Aprecie mis cada día. ❤️🙏☕🎶💐
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